¿Cómo puede seguir funcionando un asistente de IA cuando cambia la persona que lo preparó? Juan Merodio, conferenciante de IA, responde por correo a Contrafeed sobre la documentación que necesita un equipo y la forma de comprobar si otro compañero entiende sus decisiones.
La conversación parte de su artículo «Cuando te vas de la empresa, ¿tu IA se queda contigo?». Aquí centramos las preguntas en el trabajo cotidiano de los equipos. Recogemos sus tres respuestas completas, recibidas el 5 de octubre.
¿Qué debería documentar un equipo para que su trabajo con IA no dependa de una sola persona?
El criterio, no solo las instrucciones. Un prompt sin el porqué es una receta sin cocinero. Yo documentaría cuatro cosas: para qué sirve cada asistente, qué decisiones toma y cuáles no, con qué información trabaja (y cuál tiene prohibida) y tres o cuatro ejemplos de resultado bueno y malo, con una línea explicando la diferencia. Si mañana se va quien lo montó y nadie entiende por qué el asistente responde así, tendrás un problema de sistema.
¿Cómo probaríais que otro compañero puede usar ese asistente con criterio, sin limitarse a copiar las instrucciones?
Dándole un caso que las instrucciones no cubren. Copiar sabe cualquiera; el criterio aparece cuando algo se sale del guion. Mi prueba es sencilla: el compañero recibe un encargo real, usa el asistente y luego explica qué resultado ha descartado y por qué. Si sabe corregir a la IA, la entiende, si solo sabe pedirle cosas, todavía no.
¿Qué error de organización has detectado al separar herramientas corporativas y personales, y cómo lo corregirías?
El más habitual: nadie decide nada hasta que alguien se va. Hay gente trabajando con su cuenta personal y datos de la empresa, por pura comodidad, y la empresa no lo sabe o prefiere no saberlo. Lo corregiría con lo que llamo «los dos cajones». En el cajón corporativo, con cuentas de empresa, entran sin miedo clientes, precios y procesos. En el personal solo van principios y aprendizajes, sin nombres ni cifras. La regla es fácil de recordar: si lo puedes contar en un escenario, es tuyo, si tienes que bajar la voz, es de la empresa.
Documentar decisiones y revisar el acceso
La separación de cuentas que plantea Merodio es una pauta organizativa del entrevistado. Una cuenta corporativa no acredita por sí sola que sea adecuado introducir datos de clientes. Antes de hacerlo, el equipo debe comprobar qué información autoriza su organización y las condiciones del servicio que utiliza.
Para ampliar el contexto, nuestra revisión de los permisos y el acceso a agentes de OpenAI aborda los límites de una delegación concreta. El análisis de Claude Sonnet 5.5 en el trabajo con documentos añade otra dimensión: qué revisar cuando se incorpora una herramienta al proceso de una agencia.
La selección de ideas es otro lugar donde ese criterio debe poder explicarse. En la conversación con Borja Girón sobre ideación con IA, el creador describe cómo utiliza su experiencia del sector para filtrar propuestas genéricas.
Fuente y alcance
Conversación propia por correo con Juan Merodio, quien confirma el cargo de conferenciante de IA. Respuestas recibidas el 5 de octubre de 2026 y publicadas completas con su autorización. La tercera pregunta se ajusta a la segunda persona para facilitar la lectura; las respuestas se conservan literalmente.
Origen: artículo de Juan Merodio sobre IA y cambios de empresa. Web del entrevistado.
Las recomendaciones son opiniones del entrevistado. No hemos probado sus asistentes ni evaluado las garantías de una herramienta concreta. Esta conversación no determina la titularidad jurídica de materiales de una empresa.




