Meta anunció el 13 de octubre que empieza a desplegar Your algorithm, un espacio para añadir y gestionar los temas que una persona quiere encontrar en Facebook. El cambio afecta a Feed y Reels y permite expresar intereses con palabras propias. Para los equipos que publican allí, abre una cuestión concreta: cómo mantener una propuesta reconocible cuando cada lector puede explicar con más detalle qué busca.

Qué cambia al dar una explicación

El acceso estará en el menú de tres puntos de las publicaciones. Además, después de marcar «Me interesa» o «No me interesa», Facebook podrá pedir una explicación adicional. Meta afirma que combina ese texto con las señales de interacción y que las recomendaciones pueden adaptarse durante la misma sesión. Es la descripción del funcionamiento que ofrece la compañía, sin una medición independiente de su efecto.

La novedad importa porque una reacción breve admite muchas lecturas. Imaginemos a alguien que abre vídeos de recetas para aprender una técnica, pero no quiere seguir viendo retos gastronómicos. Es un ejemplo hipotético: el motivo de la visita y el formato que le molesta no son la misma cosa. Poder expresar esa diferencia ofrece una forma más precisa de corregir una preferencia que se ha deducido mal.

Conviene observar también si la corrección dura. Un cambio visible tras dar una instrucción y una selección útil varios días después son resultados distintos. Para evaluar la función desde una cuenta a la que llegue, tendría sentido conservar la preferencia introducida y revisar una muestra de recomendaciones posterior, sin confundir unas pocas publicaciones acertadas con una mejora estable.

Facebook ya utilizaba preferencias y predicciones

El control del feed tiene antecedentes. En junio de 2023, Meta explicó que ordenaba contenido combinando predicciones sobre su valor para cada persona, señales de comportamiento y respuestas a encuestas. También describió controles como «Mostrar más» y «Mostrar menos», y publicó fichas sobre sus sistemas de recomendación. Ese documento sirve para situar el cambio: ya existían maneras de influir en lo que aparecía.

En aquella explicación, la empresa distinguía entre ordenar publicaciones de cuentas conocidas y recomendar contenido de cuentas que una persona no sigue. La distinción ayuda a entender por qué seguir a una marca y querer ver cierto tema no son decisiones equivalentes. Una persona puede estar interesada en reparar una bicicleta sin conocer todavía el taller que publica el tutorial.

También es diferente elegir un tema que limitar el origen de las publicaciones. La prueba de LinkedIn de un feed para contactos y cuentas seguidas ilustra esa otra vía de control. Para un creador, las dos preguntas merecen respuestas propias: qué necesidad resuelve su contenido y por qué alguien querría seguir recibiéndolo.

El anuncio no resuelve la disponibilidad ni el alcance de una marca

Meta habla de un despliegue, pero su comunicación no fija países, idiomas, porcentaje de cuentas ni un calendario completo. Por tanto, no permite dar por hecho que la función ya aparece en todas las cuentas de España. Tampoco publica pesos de las nuevas señales ni resultados que permitan calcular cuánto cambiará la distribución de una página.

La ausencia de esos datos afecta a cualquier recomendación comercial. No hay base para prometer más alcance por repetir nombres de temas en los textos, ni para interpretar una caída de visualizaciones como un efecto demostrado de esta novedad. Antes de atribuir un resultado al algoritmo habría que descartar diferencias de formato, frecuencia, audiencia o contenido de las propias publicaciones.

El filtro de LinkedIn contra las publicaciones genéricas plantea una cautela parecida al leer anuncios de plataformas: conocer una señal o una cifra del sistema no revela todo el recorrido de una publicación. En Facebook, este cambio tampoco proporciona una fórmula pública para asegurar distribución.

Una revisión útil del calendario de contenidos

La lectura de Contrafeed es revisar la relación entre tema, promesa y entrega. Una agencia puede agrupar una muestra de publicaciones recientes según la necesidad que resuelven: aprender, comparar, participar o encontrar una referencia. Después, comprobar si esa utilidad se entiende sin conocer la marca y si el vídeo o el texto la cumple. Es una revisión editorial posible hoy, sin esperar acceso a la función.

En una serie sobre cocina, por ejemplo, «cenas rápidas» puede esconder necesidades distintas: pocos ingredientes, poco gasto o poco tiempo de preparación. Diferenciar esas propuestas ayuda a diseñar piezas concretas y a explicar mejor qué encontrará el público. Es una recomendación de contenido, no una afirmación de que Facebook premie esas categorías.

Si se decide probar una serie más definida, conviene compararla con publicaciones semejantes y anotar también los cambios de duración o frecuencia. La decisión útil será conservar lo que genere interés sostenido y comentarios pertinentes. Convertir cada nuevo control del feed en una receta de optimización inmediata dejaría fuera precisamente el matiz que esta función intenta recoger: las personas pueden querer cosas distintas aunque hayan interactuado con el mismo contenido.

Fuente y alcance

Meta · Your Algorithm, Your Words: New Ways to Shape What You See on Facebook. 2026-10-13.

Meta · Nick Clegg · How AI Influences What You See on Facebook and Instagram. 2023-06-29.

Así trabajamos las fuentes y las correcciones.