Epic Games ya permite descargar una versión de prueba de su nuevo lanzador para Windows, macOS y Linux. La llegada de Epic Games Launcher Preview a Linux, anunciada el 14 de octubre, es inmediata; la de Fortnite a ese sistema sigue siendo un proyecto. La compañía vincula el estreno del juego a cambios en Easy Anti-Cheat y al trabajo con las distribuciones de Linux, sin fijar una fecha.

La distinción evita una confusión práctica: instalar el lanzador no habilita por sí solo una partida de Fortnite en Linux. Tampoco garantiza que todos los juegos de una biblioteca funcionen en cualquier equipo. La web oficial de la Preview separa los requisitos del programa de la compatibilidad de cada título y advierte de que algunos juegos para Windows pueden necesitar una capa de compatibilidad.

Qué cambia al instalar la versión de prueba

El nuevo lanzador reorganiza la biblioteca, los filtros y la gestión de descargas. Permite consultar en un mismo lugar las transferencias activas, pendientes o fallidas, y ofrece información sobre las velocidades de descarga, lectura y escritura. Epic también anuncia opciones para ordenar colecciones, cambiar la vista y acceder a funciones sociales. Son prestaciones descritas por el fabricante; no una prueba de rendimiento de Contrafeed.

La instalación desinstala automáticamente el lanzador anterior. Las compras y el progreso continúan ligados a la cuenta, pero todavía faltan algunas funciones sociales y de gestión que ofrecía el cliente previo.

Para quien mantiene una biblioteca amplia, la decisión no se reduce a si la interfaz parece más rápida. Conviene comprobar qué funciones utiliza habitualmente y si están incluidas. Cambiar el programa que organiza una colección puede resultar inoportuno en el equipo que se necesita para una sesión concreta. El usuario debería decidir por las tareas que resuelve el cliente, además de por su aspecto.

Las distribuciones compatibles y el límite en los Mac

En Linux, la lista oficial de la Preview comprende Ubuntu 22.04 LTS o posterior, Fedora 43 o posterior y Debian 12 o posterior. Otras distribuciones podrían ejecutar el programa, pero Epic no las presenta como sistemas probados y compatibles oficialmente. El requisito se refiere al lanzador: cada juego mantiene sus propias condiciones de funcionamiento.

En Mac se exige Apple Silicon: los equipos con Intel no están admitidos. Es una exclusión relevante para quien vea el botón de descarga de macOS y dé por hecho que incluye su ordenador. Los requisitos completos deben comprobarse en la web de la Preview antes de iniciar el cambio.

La compañía promociona mejoras de velocidad, pero esta noticia no las ha medido. La experiencia de uso dependerá del equipo y de la biblioteca de cada persona. La posibilidad de probar algo por cuenta propia, como con las demos de Steam Next Fest, permite decidir a partir de una necesidad concreta: aquí puede ser organizar una colección o administrar descargas, sin anticipar que todo vaya a funcionar mejor.

Por qué Fortnite todavía tiene que esperar

El obstáculo que Epic identifica está en la protección contra trampas. Su documentación explica que Easy Anti-Cheat ya disponía de soporte para Linux, pero que la implementación anterior no ofrecía las garantías que la compañía quería para Fortnite. El nuevo EAC Linux v2 se probará primero con ese juego y después se ofrecerá a otros desarrolladores.

La propuesta depende de funciones de seguridad del sistema y del equipo, entre ellas TPM 2.0, arranque seguro y componentes firmados. Por eso Epic trabaja con los responsables de las distribuciones. La consecuencia para un jugador es que tener Linux instalado no bastará: habrá que esperar a conocer qué configuraciones cumplen las condiciones definitivas del juego.

Steam Deck sigue sin una confirmación de compatibilidad

La documentación dedica una respuesta específica a Steam Deck: el dispositivo no cumple las funciones requeridas por la solución EAC v2 descrita. Epic dice que conversa con Valve y espera ofrecer soporte en el futuro. Ese deseo no equivale a una fecha de lanzamiento ni a una confirmación de Fortnite para la consola con su configuración actual.

El anuncio inicial también ha recibido una aclaración sobre la Preview: Epic indica ahora que pueden aparecer problemas propios de una beta, pero que, una vez dentro de un juego o herramienta, no hay una restricción general que impida jugar de forma casual o competitiva. La advertencia vigente no debe confundirse con versiones anteriores del texto difundidas tras la presentación.

La lectura Contrafeed es sencilla para los seguidores de la actualidad del videojuego: hay un cliente oficial nuevo que se puede probar y una apertura de Fortnite que todavía debe materializarse. Antes de cambiar una instalación, merece la pena revisar sistema, funciones utilizadas y compatibilidad de la biblioteca. Para jugar a Fortnite en Linux, la información decisiva será el anuncio efectivo de disponibilidad y sus requisitos finales.

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